Por qué ‘Salto de Fe’?

A pesar de que la espiritualidad es un asunto que me apasiona, el nombre que decidí usar para este espacio no tiene relación con ese asunto.

El término ‘Salto de Fe’ es algo que me toca de lleno y que me ha impactado tanto en mi experiencia personal, que decidí usarlo para crear este espacio profesional.

Qué es un ‘Salto de Fe’?

Al final es un término compuesto de palabras, por lo que está compuesto de una simbología, y como toda simbología, está sujeta a interpretaciones.

Desde mi experiencia personal puedo decir que considero un ‘Salto de Fe’ como un punto de inflexión en nuestra vida, donde tomamos una o varias decisiones importantes que implican grandes cambios en nuestra forma de vida (y sobre todo la salida de nuestra zona de confort), sin ninguna garantía de resultado y en algunos casos sabiendo que existen pocas probabilidades de éxito.

Di el Salto, y ahora qué?

Bueno, déjame decirte que básicamente existen dos posibilidades (ya sé que entre blanco y negro hay varios tonos de grises, pero vamos a facilitar las cosas):

    • Salieron tus alas y comenzaste a volar. Alcanzaste tus objetivos o estás en el camino de hacerlo, las cosas han ido bien (esto no significa que haya sido fácil).
    • Te la pegaste. Sí, saltaste lleno de ilusión, fuerza, esperanza y energía, pero algo inesperado ocurrió en el medio del camino, tus alas no se abrieron y en una precipitada caída te estrellaste contra el suelo.

Si tu caso fue el primero, déjame felicitarte y desearte que disfrutes del resultado. Además quiero animarte a que a lo largo de tu vida sigas dando muchos otros Saltos de Fe, que tus alas no dejen de crecer y que tus vuelos sean cada vez mayores.

Si tu caso fue el segundo, o si aún no diste un Salto de Fe en tu vida, vamos a continuar hablando. 🙂

Me la pegué contra el suelo

Bienvenid@ al no selecto y sí extenso club de los estrellados. Eres uno más de muchos que lo intentaron y no lo consiguieron.

Y frente a esto tienes dos opciones:

    1. Hundirte en lo que consideras un fracaso y dejarte llevar por todas aquellas personas que te apuntan con el dedo y señalan dónde fallaste (infelizmente hay más de las que nos gustaría).
    2. Levantarte, recuperar tus fuerzas del golpe y prepararte para dar un nuevo salto (recuerda que no has muerto, pero que un día te vas a morir).

Si eliges la segunda opción, genial por tí, sé que no es fácil, sé que es duro, y que volver a subir la montaña para saltar de nuevo es más difícil ahora que aún duelen nuestra heridas.

Si eliges la primera opción, déjame decirte que has elegido morir en vida. No sé si antes de esto tu vida tenía sentido, pero después, seguro que dejará de tenerlo. Y aquí quiero preguntarte: Si ya estás muerto, qué tienes que perder por volver a saltar? Nada, entonces salta de nuevo!

Aún no realicé ningún salto, tengo vértigo

Puedes decir que te encuentras 100% feliz en esa situación y no tienes ninguna aspiración por otra cosa diferente? Sigue así!

Particularmente no apoyo esa cultura que nos imponen de que tenemos que crecer continuamente y siempre tenemos que ir detrás de alguna cosa nueva. Me parece algo extremadamente ligado con una sociedad consumista en varios sentidos, e impuesto para el mantenimiento del sistema actual.

Cuidado, no quiero hablar de política ni posicionarme a favor o encontra de ningún sistema político-social, primero porque este no es un espacio para ello, segundo porque realmente considero que no tengo ni quiero tener ninguna posición definida ni en pro ni en contra de nada. La vida es abstracta y buscar la verdad fundamental sólo nos induce a más errores e ilusiones.
(Recuerda que este párrafo es mi opinión personal, tan válida como otra cualquiera en ningún caso estoy declarando una verdad universal)

Pero si no es el caso, si no consideras que eres 100% feliz, si sientes que te falta algo, o tienes algunos asuntos que resolver te animo a que des el Salto de Fe, sé que da miedo, sé que pararse frente al vacío es impactante, y sé que saltar sin tener garantías de éxito es aterrador, pero yo te pregunto: a que hemos venido?
Voy a permitirme el lujo responderte: hemos venido a jugar!

La vida es algo pasajero, independientemente de tus creencias sobre lo que ocurrirá al final o lo que ocurrió al principio es evidente que es algo pasajero, y mientras hagas las cosas con el corazón y con la mejor de las intenciones, ve enfrente y sin remordimientos.


Qué ocurrió en mis Saltos de Fe? Cuál fue el resultado? Cómo conseguir lidiar con ello? Eso es contenido para futuras publicaciones, pero te puedo adelantar que me estrellé, muy fea y dolorosamente. Que recuperarme no fue fácil, pero aquí estoy vivo y coleando, al filo del vacío dispuesto a saltar de nuevo.

Y a animarte a que tu también lo hagas, y por supuesto, a guiarte en el proceso.
Con el conjunto de Herramientas ISOR® y los conocimientos adquiridos en el curso de Coaching y Mentoring Humanizado vamos a hacer que nuestra alas se abran y que nuestro vuelo llegue lejos!

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